Del Conservatorio y las Ciencias del Deporte a Preparadora Física Musical

- Camila Pérez Pittaluga -

De músico a músico: ¿Qué es lo peor de tu profesión? ¿Cuál es tu mayor miedo?

LAS LESIONES. Eso me respondéis la mayoría. Como es lógico, al igual que tú, yo padecí lesiones durante mi carrera musical. Y aunque ninguna fue grave, quiero compartir contigo lo que aprendí. Déjame que te ponga en contexto.

Desde muy pequeña empecé a hacer deporte. A los 6 años me enamoré del Taekwodno y continué haciéndolo hasta conseguir en cinturón negro 2º DAN. Por el medio, lo compaginé con la gimnasia rítmica. Entrenaba entre 3 y 4 horas al día e iba de competición en competición, unas veces con purpurina en la cabeza y otras, con el peto y el bucal. 

A los 12 años, me presenté a las pruebas de acceso al Conservatorio Profesional de Música de A Coruña y conseguí una de las 3 plazas que se ofrecían para el instrumento que quería: la flauta travesera. Después de 4 años en gimnasia rítmica lo dejé y continué con el Taekwondo y esta nueva disciplina artística. 

En 1º de Bachillerato gané una beca para estudiar en Estados Unidos un año entero. Además de aprender inglés a la perfección, entré en la “Marching Band” por lo que no dejé de tocar la flauta. También practiqué nuevos deportes como el atletismo y la gimnasia artística. Aprendí nuevas formas de entrenar sobre todo en temas de motivación y entrenamientos personales. Fue una experiencia maravillosa.

Mis Graduaciones

¡Llega la Universidad! Sigo compaginando mis estudios, mi deporte y mi disciplina artística que tanto me gusta. Aprendo sobre el cuerpo humano, sobre la preparación física y sobre conceptos muy interesantes con los que trabajaré en un futuro. En 3º de carrera y en el 5º año del grado profesional, se empiezan a complicar las cosas.

A dos años del recital, aumento mis horas de estudio con la flauta y empiezan a aparecer molestias. Hasta el momento he de decir que no tuve ningún tipo de lesión. No ensayaba como otras compañeras que tocaban más horas al día (que es un factor determinante para la aparición de lesiones), en gran parte, por no poder dedicarle todo el tiempo que quería debido a los estudios y entrenamientos.

Como es lógico (¿no?), no le doy importancia a estos dolores en la espalda, antebrazos y boca. Yo seguía cogiendo mi instrumento día tras día ignorando las señales de dolor y diciéndome a mí misma que “esto me hace más fuerte. El dolor irá pasando a medida que mejoro yo también. Lo importante es tocar, mientras más mejor.”

Me acuerdo que durante esa época la espalda me dolía hasta al respirar. La cantidad de contracturas era a veces insoportable y tenía que parar de tocar cada 10-15 minutos. Luego vinieron los problemas con la boca. Como tensaba los músculos de la cara, también debía descansar muy a menudo (¡incluso cada dos minutos cuando recién empezaba el ensayo!). Poco a poco, mientras pasaban los minutos, el dolor iba disminuyendo, pero nunca desaparecía.

Entonces…¿qué crees que me estaba pasando? ¿Te acuerdas de la frase que escribí al principio? “Yo padecí lesiones durante mi carrera musical”. Y…

¡¿POR QUÉ NO SUFRÍ NINGUNA DURANTE MI CARRERA DEPORTIVA?!

Piénsalo bien. Yo entrenaba TODOS LOS DÍAS, entre 3 y 4 horas dos modalidades deportivas de impacto, de contacto, hacía saltos, patadas, giros, acrobacias…¡pero si yo me pasaba más tiempo haciendo el pino que caminando!

¿Cómo era posible que en menos de dos meses musicales intensos sufriera más que en toda mi vida deportiva?

No lo entendía. “Pero Camila, si tú eres fuerte, si has aguantado entrenamientos exhaustivos larguísimos, si has hecho competiciones muy duras…¿cómo no vas a poder coger tu instrumento y tocar 30 minutos seguidos?” Esto es lo que me preguntaba a mí misma cantidad de veces. 

¿Qué estoy haciendo mal? ¿Qué se me está escapando? ¿Por qué me duele tanto si estoy bien preparada físicamente?

Y esa última pregunta lo fue todo. Por fin lo entendí.

Entendí qué es lo que me estaba pasando. Qué es lo que te está pasando. Qué es lo que nos pasa a los músicos.

La preparación física MUSICAL no existe. 

Mi investigación en el Conservatorio Superior de Música de A Coruña

En mi libro Trastornos musculoesqueléticos que afectan a músicos prefesionales, descubrí que el 87% de los músicos presentaban trastornos musculoesqueléticos (aquellas lesiones que se dan en el sistema muscular y esqueléticos). Muchos de ellos llevaban más de 3 años con dolor y en más de una zona corporal.

Un par de ellos me dijeron que alguna vez tuvieron que dejar de tocar durante algún tiempo y que psicológicamente lo pasaron peor que con la propia lesión. Más adelante hablaremos de este tema tan delicado.

Mis profesores de la Universidad de dieron la enhorabuena por el tema tan novedoso y me animaron a continuar por este camino, ya que lo veían como un problema grave que tiene solución y que me compete como profesional. Saqué matrícula de honor en la investigación, y yo, cada vez más convencida de que la PREPARACIÓN FÍSICA MUSICAL es la clave para que los músicos dejemos de padecer tantas lesiones.

Fui contactada por la Editorial Académica Española que interesados en  mi trabajo, lo publicaron. Puedes comprarlo haciendo click aquí

Descubre Cómo la Preparación física MUSICAL te Puede Ayudar

En el deporte, la preparación física tiene como objetivo mejorar las capacidades y habilidades del atleta para que obtenga el máximo rendimiento en su especialidad deportiva. Es decir, hacer que rinda más y mejor físicamente en los entrenamientos y competiciones.

Hoy en día prácticamente no existe ningún equipo o entrenador que no tenga en cuenta la preparación física. Se considera fundamental y muy necesaria. 

Una buena preparación física hará que trabajes mejor en tu especialidad. ¿Y cuál es la tuya? Tocar un instrumento. Al igual que los deportistas necesitas preparar tu cuerpo para tus ensayos y conciertos. Has de sentirte cómodo tocando, no sufriendo. Deberías estar alegre de tener una audición y no pensar en lo que te va a doler el cuerpo después, debido a las largas sesiones y al sobreeesfuerzo muscular.

Al trabajar como entrenadora personal en el ámbito de la salud y al haber trabajado como preparadora física en equipos de balonmano y baloncesto, me he dado cuenta de la importancia que tiene el entrenar de forma personalizada. 

Tú eres un mundo, al igual que cada uno de nosotros. Tienes un cuerpo, con músculos y articulaciones que funcionan de una manera en concreto. Tienes unos objetivos determinados, buscando el éxito en algunas áreas específicas. Tienes una edad concreta. Y tocas un instrumento en particular. Tú eres ÚNICO. 

Es por eso que trabajo de forma individualizada, estableciendo unos objetivos claros contigo y poder así, avanzar hacia la meta de convertirte en un mejor músico. 

Mi Sueño

Yo sueño con que algún día tú puedas disfrutar plenamente de tu profesión sin padecer tantas lesiones. 

No estoy diciendo que nunca vayas a sentir dolor en algún momento de tu carrera, o que nunca vayas a tener alguna lesión. A lo que me refiero es que NO QUIERO QUE SUFRAS INNECESARIAMENTE POR FALTA DE UNA BUENA PREPARACIÓN FÍSICA MUSICAL. 

Es por eso que todos los equipos y entrenadores que se lo pueden permitir (y algunos que no), siempre contratan a un preparador/a físico/a. Simplemente porque ES NECESARIO y saben lo importante que es tener a una figura como esta dentro de su equipo.

No puede ser que en la carrera más larga (y posiblemente más dura) del mundo todavía estemos en este punto. Muy por detrás de los deportistas en cuanto al conocimiento de nuestro cuerpo y a investigaciones se refiere. Esto tiene que cambiar. Pero tranquilo/a, que cambiará.

Deberías poder disfrutar de la música y de tu profesión la mayor parte del tiempo. Y no al revés. Para eso, tu cuerpo ha de estar físicamente preparado para el trabajo al que lo vas a someter. Y tocar un instrumento es MUY DURO.

Si quieres empezar a preparar tu cuerpo para ser mejor músico, visita mi página PREPÁRATE y averigua qué opciones ofrezco que se adapten mejor a tus condiciones y a tus objetivos.

Conviértete en un músico sin lesiones y disfruta de lo que más te gusta hacer: TOCAR.